miércoles, 20 de septiembre de 2017

LOS PRIMEROS PASOS EN EL PATINAJE EN LÍNEA

¿CÓMO EMPEZAR?

BUSCA UN LUGAR PARA PATINAR

Si vamos a empezar a patinar, debemos buscar un lugar donde poder hacerlo con seguridad.
Lo ideal es un espacio amplio, libre de obstáculos, lo más plano y horizontal posible (una ligera pendiente no está de más pero ha de ser casi imperceptible, si no hará que nos cueste mucho movernos en un sentido y frenar en el contrario), con una  superficie lisa que permita que los patines se desplacen sin tener que hacer demasiado esfuerzo y que no se atasquen con las irregularidades del terreno.
Debemos tener en cuenta también a los demás, por ello debe ser un espacio por el que no circulen coches ni otros vehículos a motor y en donde no estorbemos o molestemos a los transeúntes.
Si el lugar dispone de alguna pequeña rampa y/o escalones pueden resultarnos útiles cuando ya dominemos ciertas técnicas para perfeccionar nuestro aprendizaje, pero debemos evitarlos al principio. “Quien evita el peligro, evita el daño”
Antes de comenzar a patinar, no está de más que realicemos un pequeño calentamiento de los músculos y articulaciones que vamos a emplear al hacerlo. Lo recomendable es calentar los aductores (músculos de la cara interna del muslo) así como las articulaciones de tobillos y rodillas, realizando suaves movimientos circulares a ambos lados sobre la punta de los pies, para cada pierna por separado.
Suponemos que ya disponemos del equipo necesario y hemos encontrado un lugar donde comenzar a patinar. Hemos calentado y ha llegado el momento de calzarnos por primera vez los patines. Antes de hacerlo no debemos olvidar nunca colocarnos todas las protecciones, muñequeras, rodilleras, coderas y casco.
Calzarse unos patines es sencillo, pero conviene hacerlo correctamente y no descuidar algunos detalles importantes. De no ser así, podemos sufrir lesiones como rozaduras o torceduras, además de que no tendremos un control adecuado sobre nuestros patines.
A la hora de calzarnos los patines es importante que previamente hayamos abierto bien todos los cierres de cada patín, cordones y straps (cierres de velcro o micrométricos), de manera que podamos introducir el pie en ellos con facilidad y sin que se nos arrugue el calcetín. No debemos patinar sin calcetines. Los calcetines no deben ser ni muy finos ni muy gruesos y deben adaptarse bien a nuestros pies y no formar arrugas (una arruga en el calcetín será una rozadura después de patinar). Tras introducir el pie en el patín, iremos atando y ajustando la bota comenzando en la punta (primero los cordones y luego las cintas y cierres) y terminando en el tobillo (con el cierre de la caña), de manera que notemos que el pie queda firmemente sujeto (sin que la presión de la bota nos llegue a producir dolor) y en especial el tobillo, pues será donde va a recaer la mayor parte de nuestro peso al patinar.

LA POSTURA CORRECTA

Una vez provistos de nuestros patines y protecciones debemos adoptar una postura correcta de seguridad, que nos garantice la estabilidad y el equilibrio.
Postura Basica del Patinador - Imagen de Liz Miller
Dos conceptos son claves en todo momento mientras patinamos y también mientras nos encontremos parados en una posición de seguridad: Flexión y Alineación.
Flexión
En la posición básica del patinador, las rodillas estarán semiflexionadas (son nuestros “amortiguadores” y para realizar su función no deben estar bloqueadas ni rígidas), al igual que los tobillos y la cadera (como si estuvieramos ligeramente sentados), los brazos estarán adelantados, semiflexionados, sobre las rodillas (para mejorar nuestro equilibrio y dispuestos para apoyar nuestras manos en caso de caernos hacia delante), algo más abiertos que nuestros hombros y la mirada la tendremos al frente (no hay que mirarse los patines, debemos mirar lo que tenemos frente a nosotros).
Los patines han de estar ligeramente separados (más o menos alineados bajo nuestros hombros) y paralelos. Si, cuando estemos parados, en vez de colocarlos paralelos los situamos formando un ángulo similar al que forman las manecillas de un reloj a las 2 menos diez (aproximadamente 90 grados), alcanzaremos una mayor estabilidad y mantendremos esta posición estática siempre que mantengamos juntos los talones.
Alineación
Las puntas de los patines, nuestras rodillas y nuestra nariz, deben estar alineadas en vertical.
Esta alineación junto a la flexión de las distintas articulaciones nos dará un gran control sobre nuestros patines, nos evitará que nos caigamos hacia atrás y permitirá que podamos afrontar con mayor seguridad cualquier desequilibrio.

EL PASO DEL PATINADOR

Una vez situados ya, con todas las protecciones puestas, los patines bien ajustados y en la postura básica de seguridad llega por fin el momento más esperado tal vez, el de comenzar a desplazarse sobre los patines.
Existen varias maneras o pasos básicos para iniciarse con seguridad, quizá el más sencillo de todos y que nos permite desplazarnos casi sin esfuerzo es el denominado paso del patinador, del pato o de Charlot.
Partiendo de la postura básica de seguridad, con los patines formando un ángulo aproximado de 90 grados, vamos poniendo un patín delante del otro, trasladando nuestro peso de un patín a otro como si estuvieramos andando, aunque con la particularidad de ir manteniendo el ángulo de 90 grados entre los patines, es decir no llevaremos los patines en paralelo (como los pies al andar), sino con las puntas hacia afuera, manteniendo el citado ángulo. De esta manera no perderemos la posición de seguridad y notaremos como poco a poco comenzamos a desplazarnos.
Paso del Patinador - Esquema
Como he comentado, con los patines formando una V y de forma alterna, vamos empujando ligeramente hacia los lados, de manera que cuanto mayor sea el empuje, más rápido nos desplazaremos. Al principio los pasos han de ser cortos y no debemos separar mucho los patines, lo que nos ayudará a mantener mejor el equilibrio, más adelante, cuando tengamos más confianza, realizaremos movimientos más largos y pronunciados con lo que alcanzaremos mayor velocidad.
Hemos de tener en cuenta que al ser principiantes, aún no sabremos realizar maniobras tales como giros o frenadas, por lo que al principio debemos empujar suavemente para poder detenernos fácilmente sin más que dejando de empujar. Tras tomar algo de impulso, podemos poner los patines paralelos y dejar de empujar, para notar la sensación de desplazamiento. Siempre debemos mantener la postura básica de seguridad y aunque vayamos con los patines en paralelo seguir flexionados, con las manos delante, los brazos también flexionados y la mirada al frente.
Es importante realizar este ejercicio repetidas veces y con calma. Deslizando y parando, deslizando y parando, así iremos asimilando las sensaciones que se tienen al deslizarse sobre los patines, entendiendo además lo importante que es el equilibrio y cómo un suave balanceo hacia los lados nos ayuda a desplazarnos sin realizar apenas esfuerzo con las piernas. Es muy importante desplazar el peso de un patín a otro, sin perder la postura básica, manteniendo flexionadas las rodillas y tobillos.

Slalom A.J.